Ayer en las calles, en otro 8M de lucha, se expresaron todas las voces haciendo eco de los derechos vulnerados que tenemos las mujeres y las infancias. El A.S.I (abuso sexual en la infancia) es una de las tantas violencias invisibilizadas. No solo no les creen a lxs niñxs cuando cuentan los abusos, sino que el sistema judicial lxs revictimiza y ataca a las madres protectoras cuando van a denunciar. En la mayoría de los casos, la escuela y las seños son las primeras en recibir estos relatos de las infancias. Encuentran allí un espacio seguro, un lugar de abrazo que lxs escucha y sobre todo les creen. “Yo te creo”, dicen las maestras y activan inmediatamente los protocolos para que el relato siga su camino judicial y pueda hacerse justicia. Las maestras son muchas veces quienes inician ese camino de reparación y cumplen un rol fundamental en esta lucha contra el ASI. Las infancias pasan muchas horas en la escuela y el rol docente (que nunca se trata solo del proceso de enseñanza aprendizaje, sino que hacen mil cosas más) es fundamental para lxs alumnxs.
“Somos las maestras de las niñas que jamás vas a tocar”, dice el cartel. Las maestras son las guardianas de nuestras infancias, esas seños que abrazamos y acompañamos siempre.
A las pibas que no las toque nadie.

#Sudestadarevista