La alegría por la misión cumplida, la preocupación por el relajamiento de la sociedad frente a la pandemia y el temor a la segunda ola. La emoción de los tripulantes del vuelo de Aerolíneas Argentinas. Los próximos pasos para el inicio de la campaña de vacunación más importante de la historia argentina.

El tamaño del logro y el tono de los funcionarios no cuajaban. La disonancia tiene una explicación: en el Gobierno hay una enorme satisfacción por la misión cumplida de haber traído sanas y salvas las primeras dosis de la Sputnik V que convive con una preocupación por lo que creen un relajamiento en las medidas de prevención frente a la pandemia. Por eso cuando habló, Santiago Cafiero habló de ambas cosas en un tono neutro. «La vacuna es la esperanza de poder salir de esta pandemia que tiene de rodillas al mundoHabía mucho escepticismo, pero no queremos enredarnos en discusiones. Tenemos que seguir cuidándonos para acompasar los tiempos de la vacunación«, dijo el jefe de Gabinete unos minutos después del aterrizaje del avión de Aerolíneas Argentinas que trajo las primeras 300.000 dosis de la Sputnik V desde la Federación Rusa. «No queremos enojar más a los enojados, angustiar más a los angustiados. Es un día de esperanza y tenemos la idea de que entre todos y todas, como dice el Presidente, vamos a salir adelante», agregó cuando le preguntaron sobre los lobbistas del fracaso que hicieron todo lo posible para que las fotos del éxito de la operación no existieran.

Cafiero anunció que el presidente Alberto Fernández va a mantener videoconferencias en los próximos días para ultimar los detalles del operativo de vacunación que comenzará la semana próxima. Según contaron a PáginaI12 altas fuentes de la Casa Rosada, la llegada de la vacuna rusa se vivió «con satisfacción por inicio de un proceso histórico», pero también con preocupación por el relajamiento del cuidado personal y familiar que podría acelerar el rebrote. La famosa segunda ola. Por eso, cerca del Presidente están convencidos de que hay que insistir con los cuidados a fondo para retrasar la réplica que se espera indefectiblemente para el otoño.

Hubo mucha alegría por la alegría que demostró el embajador ruso en Argentina, Dmitry Feoktistov, quien dijo que «la vacuna es la esperanza de liberación contra el miedo con el que hemos vivido durante un año«, y subrayó que Argentina es uno de los primeros países del mundo que la recibe fuera del país que la creó. «Tendemos una mano de ayuda a la Argentina. Un amigo en la necesidad es un amigo de verdad. Adelante Rusia, adelante Argentina», dijo, visiblemente contento.

El ministro de Salud Ginés González García explicó que el proceso de vacunación empezará por el personal de la salud y luego los elegidos serán los mayores de sesenta añosTodos. Respecto de las acusaciones de presunta corrupción y la denuncia que presentó la inefable Elisa Carrió por intento de «envenenamiento», ante la pregunta del cronista de AM750, el ministro dijo que nunca recibió «tantos agravios» en su vida, pero rápidamente cambió de tema y pasó a explicar detalles del problema de firmar el contrato con el laboratorio PFizer. «Tenemos una esperanza de resolver el tema«, dijo. Y agregó: «Nosotros mantenemos la confidencialidad del contrato y queremos cumplir la ley. Según lo que pretende el laboratorio, no lo estaríamos haciendo y estamos tratando de resolverlo«.

Respecto de qué otras vacunas van a llegar después de la Sputnik V, Ginés habló de las de AstraZéneca y las de Cóvax. Mencionó  también tratativas con dos proveedores chinos y dijo que con uno de ellos ya hay una carta de intención firmada. «Estamos abiertos a comprar la vacuna para vacunar a más del del 50 por ciento de los argentinos. Además, hay un tema que estamos viendo con los otros países: hay un déficit mundial de vacunas. Creo que estamos mucho mejor que otros.», sostuvo. También habló de la implementación de un sistema de vacunación domiciliaria para quienes no puedan moverse de sus casas.

 

Fuente :Página 12