Servicio reducido de transporte fluvial de pasajeros, mientras abren las guarderías y la actividad náutica colma el rio de Yates, motos de agua, botes, gomones y más.

La injusticia y la falta de empatía han marcado desde siempre la vida del isleño que se ve condicionado a la decisión que toma el referente de turno detrás de un escritorio.

Pero en los últimos días además de las Cianobacterias se agrega el drama de siempre…

Edenor el eterno problema Isleño.

No tenemos que aclarar en este artículo la importancia de poder contar con servicio eléctrico en nuestras vidas y menos en el siglo que caminamos.

Quien escribe les cuenta que ha visto organizarse centenares de veces a los vecinos para que sus reclamos sean escuchados y las pocas veces que se dignaron a recibirlos les ofrecieron una respuesta políticamente correcta que por supuesto no resolvió nada.

Nos sumamos al reclamo legítimo y doloroso de tantos años esperando que Edenor resuelva esta situación y este a la altura de las circunstancias. Ya tiraron de la soga mucho tiempo.

Dignidad y justicia para la comunidad de nuestro amado Delta.

 

María Bradley para La Topadora Radio